Más concretamente, el 14% de los parados no tiene ningún tipo de estudios, el 33% se quedó en la educación primaria o no llegó a terminar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y el 37% tiene dicho título o el de Bachillerato. Mientras el 16% restante de los demandantes de empleo en Málaga lo representan los titulados universitarios y de FP, según los datos proporcionados por el Observatorio de las Ocupaciones del Servicio Público de Empleo Estatal.
Esta correlación es todavía más acentuada entre los parados de larga duración, el colectivo que más preocupa a políticos y expertos en recursos humanos. De las casi 42.000 personas que llevan más de dos años sin trabajar en la provincia, un 15% carece de estudios y otro 72% no ha ido más allá de la formación obligatoria.
El ranking de las profesiones con más paro de Málaga revela hasta qué punto llega el exceso de mano de obra en los oficios de menor cualificación. El 100% de las diez ocupaciones con mayor número de desempleados inscritos en las listas del Servicio Andaluz de Empleo se corresponden con niveles bajos o muy bajos de cualificación. Limpiadores de hoteles, dependientes, peones de la construcción, albañiles, administrativos, peones de la industria, cocineros, camareros, peones del transporte de mercancías y jardineros representan el 55% del total de demandantes de empleo en la provincia.
No es que el paro no exista entre los titulados superiores. En la lista malagueña del SAE aguardan su oportunidad 1.935 profesionales de la enseñanza, 779 ingenieros de diferentes especialidades, 321 abogados y 400 arquitectos, entre muchos otros universitarios. En palabras de Jesús Pastor, orientador laboral de la Confederación de Empresarios de Málaga, «un título no garantiza un trabajo pero quienes tienen una formación universitaria o de formación profesional tienen más posibilidades de acceder al mercado laboral y, una vez dentro, de permanecer más tiempo».
Para el gerente del Instituto Municipal de Formación y Empleo (IMFE), Enrique Nadales, «no hay que llevarse a engaño: el problema que tenemos ahora en Málaga y en España es que no se crea empleo, ni para titulados ni para nadie. Otra cosa es que ante un candidato, las empresas se decanten por el que esté mejor formado», afirma.
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